miércoles, 29 de abril de 2009

¡¡Publicados en Altitud!!



Por fin ha salido el nuevo número de Altitud, que es la revista de la Federación Madrileña de Montañismo. Os preguntaréis a que viene este entusiasmo, pues es que nos han publicado la carta que escribimos denunciando mi situación respecto a la licencia federativa. Aquí dejo el enlace para el que quiera pueda leer nuestra carta y la contestación. Altitud.


Según la respuesta, parece que cambian las cosas, no mucho. Pero al menos ya no te responden con un no queremos saber nada de ti, parece que algo hemos conseguido. Aunque de momento solo digan que se han puesto a buscar una solución y esta no me acabe de convencer, por algo se empieza. Sigo pensando que la opción ideal es pertenecer directamente a la federación con todos los derechos. Estaremos atentos en ver en que acaba y en que no se quede en palabras.

Respecto a la federación de Castilla y León, el asunto está un poco mejor, me dejan federarme y tener derecho a recibir los servicios que prestan tanto los cursos de tecnificación, competiciones y descuentos en refugios, pero si tengo algún accidente me tocará pelear con el seguro, vamos que no me cubren.

Del resto de España, solo tengo noticias de Aragón, donde me han comunicado que no tienen ningún problema y que están cubiertos por el seguro, desde aquí agradecer a la gente de Medio Natural y Discapacidad por su información. De todas maneras tengo mis dudas ya que la aseguradora es FIATC, la misma que aquí. De la FEDME seguimos sin tener respuesta.

Siguiendo con el tema de discapacidad y montaña, os animo a que echéis un vistazo a los enlaces que puse hace unos meses. Son de grupos que tienen proyectos muy interesantes, como la expedición al Cho Oyu que se está llevando a cabo en estos meses por parte del grupo Montañas sin Barreras.



Para terminar, una cosa graciosa y es que salgo en una foto de la revista Altitud (y ellos sin saberlo) gracias al artículo de Rafa Álvarez sobre nuestra querida Sierra del Barco.

lunes, 13 de abril de 2009

El paraiso está en el Cabo de Gata


Hace un par de semanas tuve la suerte de pasar unos días en el Cabo de Gata. La actividad principal fue el senderismo. Disfrutamos de los paseos por la costa y de los maravillosos paisajes de la zona, que este año están cuajados de flores. Pero también hubo tiempo para acercarnos a la playa de Monsul a hacer un poco de bulder. Da gusto coger esos pedazos de cantos, dentro de auténtico sunami de roca junto al mar. Y da gusto caer a la arena cuando fallas ¡Ojala pudiésemos entrenar allí todos los días!






Os dejo un pequeño vídeo del bulder más facilito que encontré y algunas fotos de las maravillas que hay para ver.
video
El GUM SALAMANCA irá al Cabo de Gata del 23 al 26 de abril, no perdáis la oportunidad de visitar este paraíso natural.

domingo, 5 de abril de 2009

El Cancho. Lo que pudo haber sido y no fue


Muchas veces he oído eso de "cuando la montaña no quiere..." Muchas veces todo parecía apuntar a que la montaña no quería, pero a base de empeño la montaña se dejó.

Después de tres semanas de anticiclón, el primer fin de semana de primavera nos fuimos para el Cancho. Una montaña aislada del resto de grandes cumbres de Gredos, pero con mucho ambiente alpino. El pronóstico del tiempo era malo y os puedo asegurar que se cumplió con creces.



El sábado salimos de Navalguijo cargados con 20 kilos de mochila. Llevábamos sacos, tienda, comida, material de escalada, hornillo, ropa de invierno... todo lo necesario para hacer frente a una noche a 2000 m y para hacer una bonita escalada. Pero no contábamos con que en una hora de camino ya estaríamos calados y en tres congelados. Cuando estábamos bastante altos en la garganta y envueltos por la niebla tuvimos que admitir que no seríamos capaces de aguantar una noche en esas condiciones. Todo lo que no estaba en contacto con nuestro cuerpo se había cubierto de escarcha practicamente al instante. Así que dimos media vuelta y buscamos un sitio menos comprometido para acampar, con la esperanza de tener más suerte al día siguiente.



La tarde discurrió tranquila gracias a que escampó por unas horas, pero a las cuatro de la madrugada empezó a nevar. A las ocho de la mañana seguía nevando, a las doce del medio día también y cuando llegábamos al pueblo, después de desistir de cualquier intento de acercarnos a las cotas más altas, aún no había parado.


A veces hacer demasiado caso al parte te hace perder buenas oportunidades. Otras el no hacerle caso te las hace perder también. En esta ocasión no tuvimos ninguna oportunidad.