domingo, 18 de mayo de 2008

En primavera hay que emigrar al Sur


¿Otro fin de semana sin hacer actividad?¡Nos negamos! Ante la perspectiva de otro fin de semana de lluvias en el tercio norte peninsular nos dispusimos a emigrar al Sur.


Nuestra primera parada fue en Cerro del Hierro. Lo primero que vimos al llegar al parking es un cartel que nos indicaba que no debíamos salirnos del camino por que podríamos caer en alguna sima, así que en cuanto pudimos tomamos un sendero que giraba a la derecha. Nos internamos en un paisaje irreal dominado por pináculos blancos y con el suelo del color del oxido. Avanzábamos por angostos barrancos, y de pronto nos asomábamos a profundos agujeros llenos de vegetación gigantesca, esperábamos que de un momento a otro apareciesen los pterodáctilos del mundo perdido. En seguida nos dimos cuenta de que no teníamos ni idea de donde estábamos. Seguimos deambulando entre rocas de formas, colores y texturas sorprendentes, hasta que descubrimos una zona que parecía coincidir con el mapa que llevábamos. Miramos si podríamos bajar por la derecha, luego por la izquierda, hasta que nos dimos cuenta que la única forma de llegar era hacer un rapel volado. Escalar... escalamos poco, pero disfrutamos muchísimo del paisaje de este paraje protegido y de la naturaleza que se esconde detrás de cada rincón.



La siguiente estación fue Espiel. Aquí se puede disfrutar de la escalada en un paraje tranquilo y agradable, y eso es lo que hicimos nosotros. El primer día lo dedicamos a lectura bajo los desplomes mientras pasaban los pequeños aguaceros, para en cuanto volvía a lucir el sol, o caía menos agua, subirnos a las peñas. Y para rematar la actividad una carrerita bajo la luz de la luna. El segundo día, si que nos dimos un buen atracon escalador. Escogimos las vías más largas que encontramos y gozamos con una roca que "te ama", con gotas de agua, agujeros, orejas, puentes de roca... Después a darnos un atracón de la receta de moda, callos con arroz, y a debatir sobre los nombres de los juegos de nuestra infancia.


Hemos escalado, hemos corrido, hemos explorado... Pero de lo que más hemos disfrutado este fin de semana es de la tranquilidad y de la vida que rebosa el campo.

2 comentarios:

Carlos dijo...

Como lo prometido es deuda aqui me tienes pasando el rato por vuestro blog ;-).
Ta guapo si señor

César dijo...

¡¡Pues ya sabes otro sitio para pasar el rato en la oficina!!
Por su puesto puedes hacer todos los comentarios críticos que te apetezcan.